Revitalizar la iglesia

REVITALIZAR LA IGLESIA

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El tema que intentaré abordar en esta ponencia obedece a uno de los seis pilares de la Visión 20 20 6 R de nuestra denominación Iglesia de Dios. Para esto iniciaré de lo más básico a lo más complejo, dentro de lo que el tiempo me permita y la audiencia también.

Pero antes debo aclarar que esta charla no es una cátedra de eclesiología, sino una exposición sencilla pero significativa. Esta charla es la introducción a una tarde de trabajo que tendremos los pastores del distrito 12 de la zona Aconcagua de la IDD en Chile; esta conferencia por tanto es el “abreboca” de lo que vendrá después: preguntas, respuestas, diálogo, participación. Aclarado esto procedamos a desmarañar lo que nos convoca hoy.

1. ¿QUÉ ES LA IGLESIA?

Es imposible pretender “revitalizar” la iglesia sin antes saber qué es ésta; parece algo de sentido común pero en la práctica no pocas personas se lanzan a realizar cambios sin conocer primero lo que van a cambiar.

Para responder esta pregunta le pedí a los pastores de la IDD Zona Aconcagua, Chile, que plasmaran su concepto de iglesia desde su propia reflexión y experiencia. He aquí sus respuestas:

“Somos una comunidad de fe que nos reunimos en un objetivo común o varios según sea el caso. El primordial objetivo es la preparación de las personas para un encuentro con su creador. Además pueden ser varias otras cosa sociales, comunitarias. Ayuda a las personas sin esperanza. No concibo una iglesia sin un trabajo social”.
Luis Martínez
Pastor de IDD en Los Andes

“La Iglesia es cuerpo de Cristo, la novia. Es el conjunto de personas redimidas y lavadas por la sangre de Cristo. No es una organización, sino un organismo que se reproduce, por tanto el único medio que Dios usa para rescatar al perdido. Pronto seremos arrebatados por el Señor Jesucristo y encontrarnos con Él en el aire, para estar siempre con el esposo”.
Joaquín Arancibia
Pastor de IDD en San Felipe

“Una comunidad de creyentes llamados por Jesús para vivir y predicar su evangelio”
Daniel López
Pastor de IDD en La Calera

“Es una comunidad de pecadores llamados por un santo salvador para que todo lo que hagamos sea una emanación de esa conexión divina humana con Él”.
Franklin Iriarte
Pastor de IDD en Quillota

“Es una comunidad cristiana evangélica con propósito de influenciar la población con el mensaje de salvación trabajando en una forma integral y así formar discípulos líderes empoderándolos para hacer misiones, lograr alcanzar al mundo para Cristo estableciendo obras en cada pueblo”.
David Castillo
Pastor de IDD en La Ligua

“Es el cuerpo de Cristo y nosotros somos llamados para articular, organizar y dirigir ésta, para que cumpla su ministerio”.
Jorge Burgos
Pastor de IDD en Limache

“Leyendo las Escrituras en Efesios 1:22-23 indica que el cuerpo de Cristo está formado por todos aquellos que aceptaron al Señor, luego viene la composición como visión universal y la cosmovisión local y de esta última quisiera hablar, pues es en esta comunidad donde cada uno de nosotros que somos templo o moradas espirituales comenzamos a ser visto con un reflejo de Dios para el mundo, sentir la responsabilidad de ser orientados a esta realidad. Soy templo del Espíritu Santo (2ª Cor. 6:16)”.
Israel Maureira
Pastor de IDD en San Pedro

“La iglesia es una asamblea o conjunto de personas que integran una comunidad de fe cristiana”.
Juvencio Marín
Pastor de IDD en Limache

“Es una comunidad de fe”.
Rosa Salas
Pastora IDD en Limache

“Entiendo que es la asamblea de creyentes en Jesús, de cualquier parte del mundo, que habiéndole reconocido como el Cristo, le han recibido como único Señor y Salvador de sus vidas, constituyéndose en su cuerpo”.
Alejandro García
Pastor IDD en Quillota

“La iglesia es modelo de vida comunitaria. La visión de Jesucristo de la iglesia: Un lugar de curación para el herido en la batalla de la vida (Lucas 4:18)”.
Nadia Gavilán
Pastora IDD en La Cruz

“La iglesia es uno, y en la unión de más personas que buscan en un mismo sentir experimentar la llenura y la presencia de ese algo especial que es el Espíritu Santo y que nos une conformando así lo que se podría llamar iglesia, en la congregación de los santos, que al concretarse este objetivo está (iglesia), deberá haberse hacia afuera, es decir al necesitado”.
Carlos Sáez
Pastor IDD en El Melón

Pero también pregunté a autoridades administrativas y educacionales de nuestra denominación “¿qué es la iglesia?”. A varios les envié esta pregunta pero muy pocos respondieron, he aquí los que sí lo hicieron:

“La iglesia somos todos(as) que en comunidad nos deleitamos en la definitoria significancia e identidad con la persona y mensaje de Jesús. Somos una comunidad que al trascender, nos hallamos a sí mismos como fruto de la bondad y don de Dios. Somos comunidad donde Cristo mismo, ve interpretado su ser y anidada su voluntad. Somos instrumento de Cristo, una expresión visible del misterio de su omnipresencia. Somos una comunidad alcanzada por el don del Evangelio”.

DR. MARCO A. HUERTA
PROFESOR EN CENTRO DE ESTUDIOS LATINOS DE
PENTECOSTAL THEOLOGICAL SEMINARY
PROFESOR Y COLABORADOR PASTORAL
MINISTRO ORDENADO DE LA IDD EN OAKLAND, CALIFORNIA

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“Una comunidad de personas que viven los principios comunitarios de Dios como propuesta o denuncia a una sociedad enferma y enfermante”.

MTR. KENO PARRA. TEÓLOGO, CONFERENCISTA, ESCRITOR Y
PASTOR DE UNA IGLESIA EN CASA EN ANTOFAGASTA, CHILE
EX-ALUMNO SEMISUD

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“La iglesia es una comunidad de amigos que comparte una fe, una devoción y vivencia en común. Siendo Cristo el centro de esa fe, devoción y experiencia”.

MTR. ISRAEL MIRANDA
DIRECTOR NACIONAL DE EDUC. TEOLÓGICA IDD CHILE
DIRECTOR DEL SETEMIN

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“Es la gente que Dios ha salvado y que se organiza para realizar la misión de Dios en el mundo”

REV. JUAN MANUEL CASTAÑEDA
OBISPO NACIONAL IDD EN GUATEMALA

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“La iglesia es una comunidad de amigos, es decir, de personas que están dispuestas a dar la vida por otras personas. La ekklesía es una asamblea de personas llamadas por Dios a salir. El Señor nos llama del mundo para luego regresarnos al mundo”.

REV. NICOLÁS MARULLA
OBISPO NACIONAL IDD EN ARGENTINA

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“La iglesia es la expresión real de Emanuel, Dios con nosotros…la Iglesia permite el accionar encarnacional de Jesús, introduciendo y anunciando la «Buena Noticia» al mundo; compartiendo el pan; caminando entre las calles para anunciar el Reino y celebrando la victoria cada día del Cristo resucitado… La Iglesia evidencia que el Espíritu Santo cumple su función encomendada a través del poder sobrenatural que la inspira, sustenta, respalda y modela..”.

REV. CLAUDIA YÁÑEZ GUZMÁN. TEÓLOGA, LÍDER DE MUJERES, PASTORA IDD EN CHILE

2. UN POQUITO DE TEOLOGÍA DE LA IGLESIA

¿Qué es la Iglesia? Difícil pregunta pues en la Biblia no encontramos ningún versículo que nos diga qué es; sí encontramos características de la iglesia, nombres, alegorías, ejemplos, pero no una definición específica. Ni siquiera en las cartas paulinas hallamos una respuesta para tal pregunta ––y eso que Pablo fue el mayor fundador de iglesias en el Mediterráneo––. Como diría el eclesiólogo P. Faynnel, autor del libro La Iglesia: “Los discípulos estaban más interesados en hacer iglesia que en entenderla”.

Sin embargo a lo largo de la historia se han formulado varias definiciones de iglesia según las confesiones, denominaciones u órdenes cristianas. Todas, o la mayoría apuntan a una característica en común: La iglesia es una Comunidad. Pero…, ¿una comunidad de qué?

El problema se ahonda cuando nos ponemos a pensar si Cristo quiso realmente fundar la iglesia, al menos como la conocemos en la actualidad (varios eclesiólogos afirman que el Maestro jamás pensó en fundar una estructura megalómana como la que tenemos hoy).

A  mi modo de ver y entender el contexto bíblico-histórico Cristo nunca tuvo la intención de fundar una iglesia institucional como la que tenemos en el presente, al contrario, lo que Cristo sí fundó fue algo sencillo pero poderoso: “Una comunidad de seguidores transformados por el poder del evangelio, unidos por su fe en Dios y practicantes de los principios del Reino” (1).

Todo lo demás es sólo añadidura, pero entiéndase “añadidura” como algo que puede resultar para bien como para mal, dependiendo del uso que le demos. Así por ejemplo la estructura, organización, edificios, presupuesto, personal administrativo, cronograma de actividades y todo lo que gravita al rededor de la iglesia de hoy son añadiduras que bien gestionadas pueden ser un poderoso aporte al cumplimiento de la misión, pero si éstas son demasiadas en cantidad y exigencias pueden convertirse en una carga que hará insostenible el sano desarrollo de la iglesia causando su muerte por asfixia (muchas denominaciones se ven afectadas hoy por el mucho peso organizacional, sus estructuras no son capaces de soportar el peso de la hiperactividad. ¿Será que nuestra Iglesia de Dios se encuentra en tal condición?).

Así las cosas. Dijimos que Cristo fundó una comunidad de seguidores que practican los principios del Reino. Esta minúscula palabra ––reino–– que en los últimos veinte años se ha venido usando exageradamente sin saber muchas veces qué es, merece ser estudiada con detenimiento pero esta no es la ocasión y el tiempo no nos alcanza, por eso en notas al pie de página desarrollo de manera breve pero clara el concepto Reino de Dios (2).

En fin, P. Faynnel, Hans Küng, Dietrich Bonhoefer y otros eruditos del campo de la eclesiología están de acuerdo que Cristo fue un maestro sencillo, y que lo que quiso fundar fue una comunidad de gente sencilla, que viviera una vida sencilla y así influenciar a otros con su ejemplo de vida.

La idea de Cristo era buena, fácil de entender y de aplicar. Repito: “Una comunidad de seguidores transformados por el poder del evangelio, unidos por su fe en Dios y practicantes de los principios del Reino”. ¿Qué tan difícil puede ser esto de entender? Pero nosotros, simples mortales, creemos que cuando algo es muy fácil de entender, muy fácil de aplicar o cuando algo es demasiado sencillo o pequeño entonces es mediocre e incluso malo ––sospechamos de su sencillez––. Entonces lo burocratizamos, lo institucionalizamos, lo adoctrinamos, dogmatizamos, idealizamos y agrandamos; el resultado final es “una iglesia que poco o nada tiene en común con la idea original”. Quizá por eso cuando le preguntaron al reconocido teólogo argentino José Míguez Bonino cómo reconocer a una verdadera iglesia él respondió: “Una iglesia de verdad es aquella que cuando se cuenta su historia en el barrio se parece a la de Jesús”.

Veamos unas breves definiciones de “iglesia” según algunas denominaciones o confesiones cristianas de importancia:

1. Para la Iglesia Católica Apostólica y Romana, la iglesia es: “Una sociedad divinamente constituida, compuesta de miembros de cada raza y nación, en la que todos mantienen la misma fe, usan los mismos sacramentos como medios de santidad y salvación, y son gobernados benignamente por el sucesor de San Pedro, el vicario de Cristo, el papa”.

2. Para la Iglesia Anglicana, “la iglesia visible de Cristo es una congregación de hombres fieles, en la cual se predica la Palabra de Dios, y donde los sacramentos se ministran apropiadamente de acuerdo a la ordenanza de Cristo”.

3. Para la Iglesia Reformada, “La iglesia católica o universal, la cual es invisible, se compone del número total de los elegidos… La iglesia visible, la cual también es católica o universal bajo el evangelio, consta de todos por los que el mundo profesan la religión verdadera, juntos con sus hijos”.

4. El concepto Bautista: “La iglesia es una compañía de santos visibles, llamados y separados del mundo por la Palabra y el Espíritu de Dios, a la profesión visible de la fe del evangelio; siendo bautizados en esa fe”.

3. REVITALIZAR LA IGLESIA, ¿ES POSIBLE?

3.1. Definamos “revitalizar” desde un diccionario de la lengua castellana:

“Revitalizar consiste en otorgar mayor vitalidad o vigor a una cosa. Al revitalizar algo, por lo tanto, se le aporta fuerza, vida o movimiento. La idea de revitalizar suele asociarse a la recuperación del esplendor o el crecimiento de algo”. Fuente: http://definicion.de/revitalizar/

La revitalización puede aplicarse casi a cualquier contexto: un trabajo, una organización, una relación de pareja, negocios, cuerpo, mente, espíritu, etc.

Sinónimos de revitalizar:

  • Reavivar
  • Reanimar
  • Vivificar
  • Robustecer
  • vigorizar

3.2. En base a lo recientemente explicado la iglesia también puede revitalizarse, ¿pero cómo?

Para responder esta pregunta pedí ayuda a mis contactos en las redes sociales. Lancé la pregunta, “¿Como revitalizar la iglesia?”. Unas 50 personas tuvieron a bien responder (pastores, obispos, líderes, teólogos e incluso no cristianos); he aquí las mejores respuestas ––a juicio antojadizo de este servidor––, usted puede discrepar si así lo estima conveniente.

  • Carlos Cabeza Balto (Perú. Teólogo y Pastor). En el concilio Vaticano II se usó una palabra clave para responder esta pregunta: Aggiornamento. Este vocablo implica la puesta al día de la Iglesia, necesitamos actualizar la Iglesia en todo sentido, Pastores con preparación actual, líderes abiertos al cambio, ministerios para este tiempo (publicidad, por ejemplo).
  • Juan Carlos Córdova Zurita (Ecuador. Pastor asistente Iglesia Asambleas de Dios en Guayaquil, sicólogo clínico). “Revitalizando al pastor de la iglesia”.
  • Yendi Phipp (EE.UU. Pastor iglesia apostólica en Maryland). “El pastor debe tomarse un “RECREO” cada tres meses. Para volver a Re-Crearse…”.
  • Cruz Mario Paniagua (Venezuela. Director Nacional de Educación Teológica; Pastor IDD). Una Iglesia revitalizada es aquella que desarrolla intencionalmente ciertos elementos, o camina en ellos.
  1. Una Visión Clara y definida,
  2. Un liderazgo formado con la capacidad de entender y comunicar la visión,
  3. La capacidad de involucrar a la membresía a trabajar en función a los dones y talentos de cada uno.
  4. La habilidad de generar gestionar y administrar sabiamente los recursos (tiempo, talentos y tesoros).
  5. La capacidad de relacionarse y encarnarse en el contexto de forma asertiva.

Creo que cuando una iglesia se enfoca en la misión, y se involucra en las funciones del Reino cumple su función natural de reproducirse, entonces es una Iglesia revitalizada (esas funciones están en Hch. 2:42-47). Ahora ¿como medimos o determinamos la revitalización de una Iglesia? ¿En que términos?¿Numéricamente? Sí porque es natural que una Iglesia crezca… más no lo es todo. Una Iglesia también es revitalizada cuando crece conceptualmente (en el conocimiento), relacionalmente (comunión entre los hermanos) y socialmente (en su relación con la comunidad).

  • Débora Inostroza (Chile. Estudiante de segundo año de Bachillerato en Teología, Setemin. Pastoral Juvenil en Templo Adonai). “Recambio generacional de liderazgos efectivos y con visión. Capacitando a los jóvenes. Apoyar los nuevos liderazgos en vez de boicotearlos”.
  • Rommel Salazar (Ecuador. Director Comunicacional de Plantación de Iglesias para América Latina). “Proclamar, Enseñar, Servir, Compartir, Adorar”.
  • Daniel Souto (Argentina. Teólogo, Asesor de la ONG Misión Alianza Noruega en Guayaquil, pastor de una iglesia independiente). “Me gusta ese termino ––revitalización de la iglesia––, pues el revitalizar tiene que ver con reconocer lo que se hizo bien y planificar lo que se puede hacer mejor. ¿De manera practica? Utilizando nuevas estrategias de evangelización, fortaleciendo las capacidades en cuanto a liderazgo, desarrollando iglesias enfocadas en lo cualitativo y no sólo en lo cuantitativo, y finalmente aplicando una hermenéutica contextual a la Palabra de Dios.
  • Víctor Obregón (EE.UU. Pastor de IDD en Laurel, Maryland). “Recuperando su identidad como iglesia desde el punto de vista bíblico”.
  • Jefté Retamal (Chile. Estudiante de teología del Semisud, Especialidad: Plantación y Desarrollo de iglesias). En realidad creo que todo va de la mano con “redescubrir nuestra Identidad”, redescubrir “Nuestra Misión”, para caminar hacia una “visión”.
  • Rolando Quiroga (EE.UU. Director de Planificación y Proyectos Especiales en IDD del Sureste Hispano USA, Pastor). Hay tres cosas importantes a ser consideradas: 1. Visión Clara, 2. Disciplinas Espirituales muy acentuadas (oración, ayuno, etc), 3. Orden en la ejecución de planes en todos los niveles (cuidar aún los detalles pequeños). Ahora te explico el porqué de cada una:

1. Si hay visión hay plan y camino trazado, la gente siente que no son guiadas por ciegos y se compromete más allá de lo previsto.
2. Si no hay búsqueda de Dios todo es superficial e institucionalizado, sin oración, ayuno, estudio de la Palabra pronto se desinfla aún el plan más sólido.
3. Orden, eso aún se transmite a la vida de la gente, pronto la gente traslada el orden y detalle de la iglesia a su vida, a su familia, el detalle mínimo es crítico. Hoy tenemos más gente educada y lo perciben, y cuando ven una iglesia organizada respetan el liderazgo y se movilizan.
La consecuencia de al menos, no lo es todo, pero conjugar estos tres factores puede resultar en algo maravilloso.

  • Marco Huerta (EE.UU. Profesor de teología, escritor, conferencista y pastor asociado de la IDD en Oakland). Tus preguntas Gabriel siempre nos hacen pensar… Hace unos días, estábamos dialogando con un grupo de pastores sobre el dilema de “Plantar o revitalizar”. Fue una discusión muy amena, donde llegamos a varias conclusiones. Una de esas conclusiones fue la siguiente: “la plantación de nuevas iglesias la antecede la revitalización de las comunidades ya existentes”. Ahora pensando específicamente en tu pregunta: ¿Cómo revitalizar la Iglesia local? Sin duda que la revitalización es un proceso. Revitalizar es llenar de vitalidad la comunidad de fe. Para abordar la pregunta principal, permíteme re-elaborar la pregunta: ¿Qué debemos hacer para revitalizar? (enumeraré algunas ideas)
  1. Algo que me parece importante es recobrar nuestro sentido de identidad en Cristo. Tal punto parece prosaico y asumido, pero la verdad, es que conlleva varias complejidades. Tenemos que volver a preguntarnos ¿Qué es la Iglesia? Dejando que la Palabra misma nos vuelva a proveer el mosaico de nuestra identidad como su cuerpo.
  2. Redescubrir un perfil de liderazgo siempre equipado y siempre inspirador; “altamente preparado para toda buena obra” (II Timoteo 3:17). Este re-descubrimiento también conlleva la responsabilidad de equipar, ministrar y motivar, como pastores y maestros, a nuestro liderazgo.
    Nuevamente dialogar sobre nuestra verdadera misión “haced discípulos a todas las naciones, para transformar el mundo” (Mateo 28:19-20). El discipulado debe volver a ser una tarea pastoral.
  3. Abrir espacio para el desarrollo de los talentos y los dones de los líderes laicos.
    Enfocarnos en la fuerza de los grupos pequeños. Aquí sería empoderar los ministerios como: niños, adolescentes, mujeres, ministerios de servicio, proyecto de células, etc.
  4. Seguir valorando la educación teológica como proceso pedagógico revitalizador. De paso, incorporar en nuestro pénsum nuevos temas que aporten a la revitalización íntegra de la comunidad de fe y de los pastores.
  5. Hacer más sólido nuestra Koinonía pastoral. No sólo revitalizamos nuestros ministerios, también nos preocupa la revitalización de otras modalidades (mayordomo, esposo(a), maestro, padres, entre tantos roles privados o públicos). Compartir con otros colegas es una experiencia vital.
  • Claudia Yáñez Guzmán (CHILE. Teóloga, Líder de Mujeres, Pastora IDD en Chile). La Iglesia se revitaliza en la medida que es consciente de lo que es, no existen «fórmulas mágicas», ni «recetas milagrosas». La Iglesia no puede revitalizarse porque en sí ya está viva y existiendo por el poder del Resucitado…creo que se gasta mucho tiempo buscando formas y métodos, sin dar lugar a la esencia de lo que significa ser la iglesia del Señor. Cuando entendemos quienes somos entonces cambia lo que hacemos. Si los que componen la iglesia comprendemos «de qué somos parte» entonces viviremos en la gloriosa expectativa que todo lo que hacemos evidencia la presencia del Dios con nosotros y la manifestación genuina y auténtica del Espíritu Santo.

 

3.3. “Ecclesia reformata semper reformanda” o en español: “Iglesia reformada siempre reformándose” (Martín Lutero, Ulrico Zwinglio, Juan Calvino, Karl Barth).

Este punto será para una siguiente oportunidad…

3.4. ¿Plantar Nuevas iglesias o Revitalizar las que ya Existen? 

Planteé esta pregunta en mi cuenta personal de facebook animando a mis lectores a participar. A la hora de publicar este artículo en mi blog unas 50 personas habían respondido. Sus aportes fueron diversos y quienes comentaron son tanto pastores, líderes y feligreses de diferentes países. Me resultó interesante leer sus postulados, algunos son bastante peculiares; le animo a hacer lo mismo, comentar. Para leer las respuestas a la pregunta diríjase a: https://www.facebook.com/gabrielgilarancibia/posts/10212859261053981

Enlaces Recomendados

  1. “¿Está enferma mi Organización?” https://gabrielgila.wordpress.com/2015/04/14/esta-enferma-mi-organizacion-como-reconocer-si-esta-sana-o-enferma/
  2. “Lleve a su iglesia al Psicólogo” https://gabrielgila.wordpress.com/2015/10/05/419/
  3. “15 Signos de una Iglesia Saludable” https://gabrielgila.wordpress.com/2016/03/28/15-signos-de-una-iglesia-saludable/
  4. “Una palabrita sobre las Iglesias chiquitas” https://gabrielgila.wordpress.com/2014/10/01/una-palabrita-sobre-las-iglesias-chiquitas/
  5. “Iglesias en casas, Nuestro Modelo” https://gabrielgila.wordpress.com/por-que-iglesias-en-casas-nuestro-modelo/

Notas al Pie de página

  1. Definición de Iglesia de Gabriel Gil.
  2. El concepto Reino de Dios está intrínsecamente ligado al concepto “iglesia”. Mientras que este último significa “llamar de afuera” o “los llamados de afuera”, Reino da la idea de “gobierno”. Pero, ¿qué es exactamente Reino de Dios? El teólogo protestante Luis Berkhof nos responde: “El Reino de Dios es el gobierno de Dios en el corazón del hombre, cuando Dios reina en el humano entonces su entorno mejora, cualquiera sea éste”. La iglesia es sierva del Reino, o sea, es uno de los medios ––no el único–– por el cual el Reino de Dios puede establecerse en el corazón de las personas. Otro de los medios por los que el Reino puede establecerse es el “Evangelio”, del griego eu y angelos, que significa “un mensaje que produce verdadera felicidad”. Ahora bien, el evangelio puede encontrarse tanto dentro como fuera de la iglesia, pues ésta NO es por sobre el Reino y TAMPOCO es dueña del evangelio; la iglesia es por tanto una SERVIDORA del Reino y del Evangelio, nada más y nada menos.

527781_3934342434666_234119350_nMaterial preparado por Gabriel Gil Arancibia para una charla de pastores en la Convención de la IDD a celebrarse el 21 de abril del 2017 en la ciudad de San Felipe, 5ª Región, Chile. Gabriel es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”; lo hace a través de sus escritos, audios, vídeos y los seminarios que imparte en América Latina.

Una sola verdad…

Una sola verdad fue suficientemente poderosa como para liberarme.

Ella emergió de en medio de un sinfín de palabras, se abrió camino en la mente confusa y vencida, en medio del descorazonado y perturbador momento.

Venció todos los obstáculos férreos que resultan de la derrota, fortaleció el cansancio de los brazos caídos, dio vida a la temblorosa oración y al endeble pensamiento…

Traspasó las barreras del formato en que recibí la enseñanza…

Se hizo revelación al instante para renovarlo todo…

Derramó toda su riqueza y alcance sanador en el corazón quebrado, secó los ojos humedecidos e hizo que las palabras tímidas e inseguras se cambiaran en esperanza.

Esa verdad dejó de ser estática para convertirse en dinámica, pertinente, real, práctica, vital y oportuna…

Cuando siempre pensé que se aplicaba a un tiempo puntual y circunspecto del pasado, ahora se hizo presente y constante…

La palabra que emergió de las muchas y gloriosas sentencias, adquirió por si misma una dimensión impensada, me ayudó, me libró, no dejó alternativas hacia atrás… aumentó mi fe y me dio paz.

Nicolás Marulla

Asunción, 23 de julio de 2010

“Quiero decirte” en esta Navidad

“Quiero decirte” en esta Navidad…

Quiero decirte que hay muchas personas que te aprecian, te valoran, y aún hay quienes te admiran, así que no te detengas tanto en tus defectos, sino más bien seguí avanzando y descansando en la paz que viene de Dios.

Vivir en paz no significa que no haya que  enfrentar conflictos, “un cielo sin tempestades”… se puede tener la paz de Jesús en medio de las presiones propias de la vida, de la familia y del trabajo.

 Procurá encontrar fortaleza en el perdón, ya que esto de servir al otro hace que te relaciones y que a veces tengas desencuentros, pero que esto no te impida manifestar amor. Me refiero al amor de la “segunda milla”, que no debe quedar en una declaración extraordinaria de Jesús, sino en algo que tenga vigencia hoy, mucho más en aquellos que como vos entienden que la vida tiene sentido en el servicio…

Vale la pena transitar un nuevo año y por qué no, tratar de ser feliz, a pesar de las incomprensiones, las pruebas de la vida y las épocas de crisis. Podés encontrar alegría en el anonimato, no olvides que hay Uno que siempre te ve y para él sos importante.

Y ya basta de “ser víctima” de las circunstancias de la vida, cuando es mucho mejor ser actor de la historia de la vida. Las críticas injustas duelen, pero son ellas las que revelan tu seguridad interior.

El hecho de que tengas un título, un cargo, una trayectoria, que seas lo que seas, no debe privarte de la bendición de decir “te necesito”, de dar un beso a mamá, de abrazar a un amigo, de decir “te quiero”.

Viví con un alto sentido de responsabilidad, porque entendiste que no estás en este mundo para mirar por tu ventana como la vida pasa, pero cuando termina lo que te toca hacer, descansá y dejá que Dios complete Su obra. 

Él es especialista para reconstruir lo que se está destruyendo, para restaurar lo que se quebró, para sanar corazones heridos, para hilvanar con hilo irrompible aquello que deberá cicatrizar…

Dios te ama y eso no es poca cosa, es la mejor noticia que podrías recibir en esta Navidad.

¡Que tengas una Feliz Navidad con Jesús y un muy Bendecido y Próspero Año Nuevo!

Nicolás Marulla

Buenos Aires, 22 de diciembre de 2016

No se trata de…

No se trata de tus soles, sino de quién los mantiene encendidos.

No se trata de tu soledad, sino de la ausencia.

No se trata de tus muchas voces, sino de tu silencio.

No se trata del encuentro, sino de los caminos que te llevaron allí.

No se trata de la frecuencia, sino del sentimiento de amistad.

No se trata de la angustia, sino de tus conquistas.

No se trata de lo adverso, sino de tu actitud.

No se trata de tu éxito, sino de tu trabajo.

No se trata de tu mirada, sino de tu destino.

No se trata de tu enojo, sino de qué lo provoca.

No se trata de tus obras, sino de qué te mueve a hacerlas.

No se trata de tu razón, sino de tu intención.

No se trata de que falles, sino de que aprendas.

No se trata de tu experiencia, sino de tu vigencia.

No se trata de qué haces, sino de quién eres.

No se trata de tu ayer, sino de tu esperanza.

No se trata de tus historias mínimas, sino de Dios que les da sentido.

No se trata de tu humildad, sino como equilibra tu dignidad.

No se trata de tus sueños, sino de qué sueñas.

No se trata de tu futuro, sino de tus decisiones.

No se trata de tu persona, sino de por qué estás aquí.

No se trata de tu vida, sino del propósito por el cual vives.

No se trata de tus logros, sino como contribuyen a un mundo mejor.

No se trata de qué digas, sino a quién representas.

No se trata de aquello que hace fácil la vida, sino que estés en paz.

No se trata del poder que tengas, sino como lo usas.

No se trata de tu libertad, sino qué escoges hacer con ella.

No se trata de cuánto has fallado, sino que hayas sido perdonado.

No se trata de cuánto te han fallado, sino que hayas perdonado.

Nicolás Marulla

Aeropuerto de Ezeiza, 21 de junio de 2012

 

Fragmentos de lo que vendrá

La mayoría de las veces el futuro se nos devela en pedacitos…

El mapa del alma con rebordes de cicatrices, nos  demarca el sendero,

Los sueños que se fueron construyendo, son en parte producto del dolor mezclado con la esperanza, y de la apuesta que emerge de las ganas de vivir y de ser aquello que devuelve la paz.

La voluntad de Dios se esconde en aquello que nos apasiona, dijo alguien con inspiración, y entonces se hace más certera la apuesta y más clara la dirección…

Quisiéramos un futuro totalmente claro, cristalino, seguro, un GPS libre de errores y actualizado, y entonces descansar sin la ansiedad que produce la incertidumbre…

Pero no estamos preparados para que se nos revele todo lo que ha de venir, no podríamos ponernos de pie ante esa hoja de ruta donde no solo hay motivos para la felicidad, sino accidentes del camino que difícilmente tengamos en nuestro haber presente la capacidad de sortear…

Por las razones que fueran, Dios prefiere entregarnos fragmentos de lo que vendrá…

 

Nicolas Marulla, Buenos Aires, 21 de noviembre de 2014

7 peligros para el corazón del líder

La trascendencia del carácter en el liderazgo “Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón…” (2 Crónicas 1:11a) Introducción Asuntos como la cultura, las circunstancias, la cosmovisió…

Origen: 7 peligros para el corazón del líder

7 peligros para el corazón del líder

La trascendencia del carácter en el liderazgo

“Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón…” (2 Crónicas 1:11a)

Introducción
Asuntos como la cultura, las circunstancias, la cosmovisión, la Palabra de Dios y el corazón, están involucrados en el proceso de ser un líder que agrada a Dios.

Todos estos aspectos en mayor o menor medida, van determinando lo que una persona/líder es; su estilo, cómo establece sus relaciones, cuáles son sus valores, etc.

De todos estos aspectos, los cuales se entremezclan y de los cuales la Palabra de Dios debería ser determinante, (en palabras del Salmista “Lámpara es tu palabra a mis pies, y lumbrera en mi camino”), sin embargo, lo que define el liderazgo, sin lugar a dudas, es el corazón, es decir cómo el corazón reacciona o responde a la Palabra de Dios.

Allí, en el corazón,  está lo puro o lo engañoso, lo sano o lo insano, la dirección, el norte, o lo perverso y sin rumbo.

El rey Salomón comenzó muy bien el desafío más grande de su vida, convertirse en el tercer rey de Israel y suceder a su padre David en el trono. Lastimosamente en el paso del tiempo, su humildad y dependencia de Dios se cambiaron por orgullo y suficiencia personal.

Esto nos habla de que los líderes enfrentan peligros, aún los más sabios como el mismo Salomón.

Quiero mencionarte cuáles son algunos de estos peligros para el corazón del líder

Siete peligros del corazón del líder:

  1. Heridas emocionales

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, y maledicencia, y toda malicia” (Ef.4:31)

  1. Problemas con finanzas

“Porque raíz de todo los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos se extraviaron de la fe, y se traspasaron a sí mismo con muchos dolores” (1 Tim. 6:10)

  1. Orgullo

“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu”  (Prov. 16:18)

  1. Problemas sexuales

“Huid de la fornicación. Cualquier pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo, más el que fornica, contra su propio cuerpo peca” (1 Cor. 6:18)

  1. Estancamiento, falta de actualización

“Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza” (1 Tim. 4:13)

  1. Crisis familiar

“que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad, (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)” (1 Tim. 3:4,5)

  1. Abuso de poder

“Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey” (1 Ped. 5:2,3)

Según Robert Clinton, estos peligros representan las causas de mayor fracaso de los líderes cristianos.

Es muy posible que Salomón haya sucumbido en todos ellos.

Cuando el fracaso no es fracaso
Para algunos autores, Salomón padeció pleonexia. Esta patología fue diagnosticada unos 500 o 600 años antes de Cristo, su terminología viene del griego y en español significa codicia o avaricia. Según el Diccionario Enciclopédico (etimologias.dechile.net), como apetito insaciable de poseer bienes materiales, está ligado a lo que podríamos llamar anti- valores humanos, como la vanidad, el egoísmo, la sobrevaloración de la imagen personal, lo que lleva al individuo a sentirse como el centro del universo y por la misma vía, a pensar que tiene mayores merecimientos que los demás para acapararlo todo. Platón llegó a considerar la pleonexia, como una verdadera enfermedad (Obviamente, de carácter moral).
Salomón no supo transformar el fracaso. No supo utilizar las piedras del arroyo como puntos de apoyo para cruzarlo, y éstas se convirtieron en obstáculos.

  • Las tormentas internas pueden destruir nuestra actitud…

Hay tres tipos de tormentas del corazón:

a.- Temor al fracaso (negación, echar la culpa a otros, temor…)

Aceptación es diferente a resignación…
Hay que aceptar el fracaso en el contexto de “me equivoqué”, “hice mal”…

Paderewski: fue rechazado por su primer profesor de piano, porque tenía dedos chicos…
Caruso: el profesor le dijo que su voz era como un silbido y llegó a ser uno de los más grandes tenores de la historia…
Alba Tomás Edison: gasto mucho dinero en un invento de poco valor…

Los fracasos son las huellas del éxito…
Sin fracasos no hay éxitos en la vida…
Es imposible triunfar sin sufrir…
Tenemos derecho a fracasar, a cometer errores, (esto nos ayuda como líderes a tomar riesgos).

b.- El miedo al desaliento

Ej. Elías en una situación extrema por causa del desaliento, debido a pensamientos negativos.

c.- Batalla con el pecado – Romanos 7:15

Ej. La llave que abre las puertas de las adicciones, es la pornografía

“Si no nombramos nuestras impurezas cuando son pequeñas y manejables, luego se tornan desmesuradas e incontrolables y en un momento de debilidad nos pueden llevar a una quiebra total” (John Bunyan)

El primer paso al éxito, es reconocer el problema

Desarrollo de la persona en forma integral

Se pueden prevenir los peligros del corazón del líder, si precisamente se comienza con el corazón, que es en definitiva lo que Dios mira en nosotros.

En el desarrollo integral de la persona y de los líderes en particular, hay tres aspectos muy conocidos, y que es sumamente importante reconocer.

  1. Conocimiento (lo que se conoce)… el saber
  2. Habilidades (lo que hago)… el hacer
  3. Carácter (lo que soy)… el ser

Podría parafrasear 1Corintios 13:13 que habla del amor, como virtud más importante que la fe y la esperanza, y expresarlo de esta manera:

“Y ahora permanecen el conocimiento, las habilidades y el carácter; estos tres; pero el mayor de ellos es el carácter”

Conclusión: es notable el énfasis en el corazón. No hay dudas que Dios quiere que nuestro corazón sea enteramente para él.

1 Samuel 16:7 “Y respondió respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”

Hechos 13:22  “Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”

Nicolás Marulla
marullanicolas@gmail.com

Resignificar la Pascua

Decir “Pascua”, es decir “Liberación”.

Su origen tiene que ver precisamente con Moisés, cuando saca al pueblo de Israel que estaba esclavizado en Egipto, potencia mundial de ese tiempo, para llevarlo a través del desierto a la tierra prometida.

Tomado la misma idea en el Nuevo Testamento, la Pascua es la liberación que Jesús hace de la humanidad esclavizada, al morir en la cruz y de ese modo pagar con su vida, lo que los seres humanos debíamos pagar, lo cual nos hizo libres para elegir una vida con nuevos y trascendentes valores. La Pascua entonces, resume la obra que Jesús vino a realizar a favor de toda la humanidad.

La muerte y resurrección de Cristo constituyen el fundamento de la fe de los cristianos. En estos trascendentales actos se concreta la redención, entiéndase rescate del ser humano, quien a través de la muerte de Cristo es reconciliado con Dios, y la resurrección, que nos otorga esperanza segura de la vida eterna.

Resignificar la vida tiene que ver con la pascua, ya que es un tiempo de volver a darle significado a nuestra existencia, a partir de un acto liberador, que nos ubica en la sociedad en una nueva dirección, con acciones nuevas y proyecciones que antes no teníamos. Este acto liberador nos da perspectiva de eternidad, sin la cual la vida es insípida e intrascendente, ya que la vida de un ser humano vale por lo que encierra su futuro.

Cuando perdemos el rumbo y dejamos de soñar, cuando nos volvemos practicantes de ciertos rituales y vivimos una vida superficial, es entonces tiempo de volver a Cristo y  de reencontrarnos con nosotros mismos. Es tiempo de redescubrir el verdadero significado de la vida, a través de Jesucristo, y advertir que nuestro objetivo final es más que disfrutar de la vida y alcanzar determinados logros; sino consagrarnos por entero a amar a Dios y a nuestro prójimo, viviendo una vida libre de mezquindades, y entendiendo que el servicio a los demás es aquello que da sentido a la vida, buscando siempre reconciliar a las personas con Dios y entre sí mismas, siendo continuos constructores de esperanza.

Celebremos juntos la noticia más luminosa de la esperanza, que es la resurrección de Cristo, nuestro Salvador.

¡Felices Pascuas!

Dr. Nicolás Marulla, Buenos Aires, 25 de marzo de 2016

 

¡Nunca más!

Calles llenas de misterio y de sombras,

El pánico se adueña sin pedir permiso y las casas vulnerables entregan sus sueños e ilusiones y se rinden ante el atropello vil y salvaje de quienes nacieron para ser humanos y se convirtieron en bestias…

El poder corrompe todo el sistema y los ideales de paz y libertad se manchan con sangre y se sumergen en aguas turbias perdiéndose en caminos de desolación…

Ella no volverá a ver al hombre pequeño que le prometió un hogar y un país…

Aquel llora a su padre que no regresa, mientras las horas avanzan y la soledad viene para quedarse…

Aquel otro mientras traspasa barreras de dolor y oscuridad, se esfuerza por delinear el rostro de sus hijos que no volverá a ver…

Gritos que nadie oye, silencios que todos oyen…

Ráfagas de miedo y temblor ante el ruido fatídico de un dos punto tres que hace ronda hasta encontrar a su presa.

Todo es terror y violencia, no hay argumentos que valgan, ni derechos ni razones…

Se mezcla con sangre y con lágrimas y se hunde en el fango sucio de la impunidad el ideal de un país mejor…

Desaparecen miles y no solo agonizan las madres, las abuelas y los hogares hacen duelo, sino que la nación queda acéfala.

Hoy puedo llorar y escribir, porque un par de meses antes del golpe siniestro, entré en un templo y encontré otra libertad, una suprema, y sin buscarlo quedé atrapado en la fe, con otra militancia, reconstruyendo el rompecabezas de una historia que jamás debíamos haber vivido y que hoy nos impulsa a decir… ¡Nunca más!

Nicolás Marulla

Buenos Aires, 24 de marzo de 2006 (A 30 años del golpe del 76)

Cuando Dios…

No esperes que se descorra el cielo para creer…
Que se vaya la tarde para soñar… y que tu alma no perciba el silencio.
Silencio no es otra cosa que una pausa de Dios mientras te está hablando…
Tal vez un suspiro para no llorar, tal vez un susurro de quebranto, de amor…

Cuando te incomode su presencia, será solo para ubicarte otra vez en la senda,
Para que entiendas que los sueños que se fueron, solo permanecen ocultos…
Y que vivir también es buscar, descubrir y encontrar.

Las huellas que vas dejando a tu paso tienen memoria…
Y la trama urdida antes del ayer, se teje en los caminos del mañana.

Cuando te intimide su voz, será solo para que percibas el tono de la obediencia,
Para que entiendas que las bendiciones de la vida se abren con esa llave,
Y que las puertas que se cerraron, necesitaron que el tiempo las deshinchara…

Cuando te nuble la luz de sus ojos, será solo para que despiertes…
Y veas que tu entorno está vivo y que hay mucho por agradecer.
Para que reacciones a tiempo y en tu letargo no se pierda la esencia de lo que vendrá,
Para que encuentres el camino, desandando temores y señalando ilusiones.

Cuando te duela su ausencia, será solo para agigantar tu fe…
Y para que te atrevas a dar el siguiente salto sin temor a caer…
Sabiendo que su ausencia es solamente sensación,
Ya que no existe tal cosa como la ausencia de Dios. 

Nicolás Marulla, Buenos Aires, 19 de enero 2016

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